sábado, 14 de marzo de 2015

La medicina ha venido mutando de arte a ciencia, lentamente en un principio y rápidamente en las últimas décadas. En este siglo XXI se espera una enorme explosión de desarrollo científico y tecnológico que cambiará significativamente la forma y el fondo de hacer diagnósticos, así como los tratamientos tanto con medicamentos como los quirúrgicos.
Debido al avance de la biología molecular y al desciframiento del genoma humano, ha surgido la ciencia genómica, la cual permitirá que se reclasifiquen muchas enfermedades según códigos genéticos y los tratamientos podrán hacerse según la secuencia de ADN del paciente y en consecuencia será posible individualizarlos en cuanto a tipo de medicamento y dosis. Cada persona podrá tener en un chip toda la información de su genoma, además de su propio expediente clínico. De esta manera ha surgido la farmacogenética, disciplina que hará posible saber a qué medicinas o quimioterapia responderá mejor cada paciente.
Por otra parte, la medicina regenerativa producirá tejidos y órganos, utilizando células madre que eliminarán el rechazo tan temido en la actualidad, porque son células del mismo enfermo. Estas mismas células madre están abriendo una esperanza para el alzhéimer, ciertas miocardiopatías, trastornos de la medula espinal o enfermedades degenerativas diversas; todo lo cual, sin embargo, se encuentra en fase de experimentación en algunos centros de ciencias médicas.
Con la nanotecnología se revolucionará el diagnóstico y tratamiento de multitud de dolencias, toda vez que se incidirá a nivel de átomos y moléculas en vez de órganos o tejidos.
En el campo de la cirugía, el futuro ya está con nosotros, puesto que en bastantes centros se opera con la ayuda extraordinaria de robots tipo Da Vinci, que poseen altísima precisión; un poderoso avance lo representa el uso del ciberbisturí para tumores del pulmón y el bisturí gama que extirpa tumores del cerebro, sin necesidad de abrir el cráneo; la cirugía del feto, que se lleva a cabo en el útero, está haciendo el milagro de salvar muchas vidas antes del nacimiento y la reingeniería genética permite extirpar el gen anormal y sustituirlo por un gen normal.
La educación y la información de las personas acerca de las enfermedades está aumentando exponencialmente, debido a los numerosos sitios en Internet que la proporcionan gratuitamente, y la relación con el médico se ha hecho interactiva.